President Donald Trump’s called for Americans to focus inwardly in his inauguration address last month – his “America First” movement. But in response, Mexico has come up with its own cry: “Hecho en Mexico,” “Made in Mexico.”

Mexicans are rallying behind Mexican-made products and ditching American brands in what some are calling a newly found nationalism.

Dámaso Morales Ramírez teaches at the Universidad Nacional Autónoma de México and is the vice president of Asociación Mexicana de Estudios Internacionales. He says the new rise in nationalism stems from Trump’s comments about Mexico, Mexicans and the border wall.

This conversation has been translated from the original Spanish to English. English translations have been shortened for clarity. Select the “Spanish” tab above to see the answers in their original Spanish.

What is this new nationalism?

At first, the nationalist movement was led by Mexico’s President [Enrique] Peña Nieto. Then it evolved into people wanting to boycott U.S. brands such as McDonalds, Starbucks, Walmart and others. But these brands came out saying they operate mostly with Mexican capital, so now people are rethinking the boycotts. Truth is, there is an awakening to a new Mexican nationalism.

You have said that Mexico tends to be a nationalist country when it’s attacked from outside – that throughout history Mexicans have wrapped themselves in the flag and thrown themselves into a nationalism that could be irrational. What do you mean by that?

This is based on a historic event that dates back to the U.S. invasion of Mexico between 1846 and 1848 – the Texas war in which U.S. troops entered the Chapultepec Castle [in Mexico City].

The cadets who trained there – children really 12, 14, 20 years old – knowing everything was lost, rather than surrender the Mexican flag one of them wraps the flag around his body, climbs to the top of the castle and jumps to his death.

When we see signs of an exacerbated or radical nationalism we say ‘we are wrapping ourselves with the flag ready to jump.’ As a nation, we know our flaws but when someone from the outside – when a foreign entity highlights our flaws we feel it deeply. We wrap ourselves in the flag and we get ready to jump.

Do you anticipate a rise in genuine political nationalism in Mexico?

It all depends on what happens next. The last call between Presidents Peña Nieto and Trump in which – we don’t know the exact details – but there are rumors that Trump said he would send troops into Mexico to fight the drug cartels.

We have this historical context of two U.S. invasions. They are very much a part of the Mexican ethos. So our reaction is: we will not allow it.

This is a complicated situation. There’s a lot of confusion but also the potential for opportunity: on the one hand, we have internal challenges – high gas prices, national protests and presidential elections next year – on the other we have these international events. They have everything to do with Mexico, with being Mexican and with our national sovereignty. So the political class from left to right and in between has come together against these statements.

I suggest we pay close attention to what happens next. If there’s another statement from Donald Trump it could feed the fire behind this Mexican nationalism.”

How would you gauge the mood in Mexico? Is there more frustration and pessimism or do you sense that there is a rising optimism about Mexican assertion on the world stage – or even Mexican identity?

Yes. I see opportunity and opportunism because this discontent against Trump is something political parties could capitalize on during this campaign season.

There’s a chance the political discourse will turn very nationalist so, from that point of view, Donald Trump could be a blessing or a curse. Intellectuals and some politicians see this as an opportunity – and I am one of them – an opportunity to look inwardly, an opportunity to rethink the comfortable relationship we’ve had with the U.S. – a relationship where, no matter how bad corruption got, there were no consequences.

One thing is clear: if there were to be a breaking point, Mexicans are likely to say ‘eff’ America, ‘eff-you gringos’ – this word that refers to the green uniforms of U.S. troops disembarking in Mexico – and people chanting ‘go green go’ may restart the story, this old story between our two countries.

El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, llamado a sus compatriotas Estadounidenses a enfocarse en su país. A este movimiento se le llama “America First”. Bueno, el gobierno de Mexico tambien ha hecho un llamado a consumir lo “Hecho en Mexico”.

Los Mexicanos han respondido con vehemencia. El amor por las marcas nacionales Mexicanas ha renacido y las marcas Estadounidenses han notado un declive en sus ventas. Se respira un aire nacionalista.

Dámaso Morales Ramírez es catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México y es vicepresidente de la Asociación Mexicana de Estudios Internacionales. Morales Ramirez dice que este nuevo nacionalismo nace de los comentarios que el Presidente Trump ha hecho respecto a México, los Mexicanos y el muro fronterizo.

Esta conversación la hemos traducido del Español – en su versión original – al Inglés. Para leer la version en Inglés oprima el botón de “Ingles”.

Cómo podemos definir este Nacionalismo?

Tenemos que ser muy claros que a partir de los comentarios del presidente Donald Trump acerca de México, los mexicanos, el muro – se ha despertado un nacionalismo aquí en México y que al principio fue alrededor del Presidente [Enrique] Peña Nieto como el líder de la defensa de este nacionalismo y poco a poco ha ido tomando otras expresiones como sabotear o no ir a comprar a empresas que se identifican como netamente norteamericanas que es McDonalds, Starbucks, Walmart y algunas otras – estas empresas, sin embargo se han defendido y han comentado que gran parte de su capital es Mexicano.

Entonces ahí ya se abrió una pequeña duda en muchos mexicanos de si deben o no boicotear estas empresas y en el caso de Starbucks de su política de apertura laboral y bueno esto ha ido modificando – pero lo que sí es cierto es de que se ha despertado una actitud nacionalista en el pueblo mexicano.”

Tú has comentado que México es un país nacionalista cuando se le ataca desde afuera – que a través de la Historia los Mexicanos se envuelven en la bandera y se tiran a un nacionalismo que en ocasiones puede parecer “irracional” – a qué te referías con esto?

Esto viene a colación por la invasión norteamericana en el [1846 de 1848] con motivo de la Guerra de Texas y en el que llegaron al Castillo de Chapultepec. Esto es un episodio histórico y en el que algunos cadets – algunos de 12 años, otro de 14 y el mayor de 20 años – que de manera heróica más allá de heróica – diría yo – pues defendieron el castillo y obviamente uno de ellos ya al verse acabado todo se enrolló en la bandera y se tiró.

Entonces tomamos esa expresión de enrollarse en la bandera y tirarse cuando hay un nacionalismo exacerbado. Cuando hay un nacionalismo radical por decirlo de alguna manera.

Y obviamente el Mexicano tiene una característica – hay una expresión en México que se dice ‘jarrito de Tlaquepaque’ – y qué significa? Que es un jarrito delicado que hay que tratar con cuidado porque si no se rompe. Entonces ‘jarrito de Tlaquepaque’ significa que no nos gusta que nos critiquen, no nos gusta que nos digan en dónde estamos mal.

Como nación sabemos que tenemos muchos problemas, pero no nos gusta que otra persona nos diga dónde están esos problemas porque entonces nos sentimos muy mal y somos ‘jarritos de Tlaquepaque’ y cuando esto se combina que viene del extranjero entonces surge también un nacionalismo exacerbado en el cual obviamente decimos ‘pues nos enrollamos en la bandera y nos lanzamos’ eso es un poco la idea que se está generando.

Crees que esto genere un nacionalismo politicogenuino en México?

Todo depende del curso de los acontecimientos. El últimos acontecimiento fue la llamada entre los presidentes Peña Nieto y Trump. Cuando no se sabe hasta dónde sea verdad o no verdad lo del envío o no de tropas para combatir el narcotráfico con tropas norteamericanas para combatir el narcotráfico aquí en México.

Esto fue otro de los elementos que disparó este nacionalismo que podría ser también una expresión de nacionalismo político porque obviamente ya tiene que ver con esta idea del estado mexicano con la idea de mexicanidad con la idea de cómo nos vemos y cómo nos identificamos.

Por supuesto el discurso tan Viejo en México de la soberanía – la soberanía nacional – y como tenemos esas experiencias históricas de las dos invasiones norteamericanas. Obviamente esto queda en el ethos de alguna manera – en el ser mexicano de que de ninguna manera se permitiría algo así. Yo creo que fue un asunto delicado. Insisto no se si sea verdad o no pero más allá de esto sí tuvo consecuencias delicadas y también la clase política en México, el congreso por supuesto, políticos de gran renombre de todos los partidos y ese es el momento.

En México hay mucha división partidista, pero pareciera que eventos como estos los unen a todos – entonces se unen derecha izquierda partidos que están en medio y todos toman la bandera nacional por decirlo cómo expresión, se enrollan en ella y se tiran. Esto ha generado un movimiento político, que puede ser muy interesante en el análisis, puesto que estamos en año pre-electoral y el siguiente año van a ser las elecciones presidenciales. Entonces habría que ver cómo esto está afectando la forma en que se pueden ir organizando los partidos.

Por el otro lado hay gran descontento por el incremento de gasolinas en México – eso ha tenido como efecto político que miles en todo el territorio nacionalsalgan a las calles a manifestarse pero ahora lo hacen con dos consignas: una, el incremento a la gasolinas y dos, Donald Trump.

Entonces ya vemos aquí una combinación de un asunto propiamente nacional doméstico con el asunto internacional. Entonces lo que ahorita podemos ver, o asi lo podríamos ver, es una especie de río revuelto, confusión en la que obviamente también.habrá grandes oportunismos políticos empezando por el propio presidente mexicano. La coyuntura es complicada novedosa y que está combinando esto eventos internacionales con los eventos nacionales.

Y este nacionalismo mexicano en algún momento dado podría tomar otros rumbos. Por ejemplo, empezar a demandar al propio gobierno mexicano otro tipo de acciones. Entonces yo creo que hay que estar muy atentos de cómo se van desarrollandoestas cuestiones. Sin lugar a dudas, si hubiera otra declaración del gobierno de Donald Trump – lo que haría es alimentar este nacionalismo mexicano. Lo del ejército – lo las fuerzas norteamericanas – si fue uno de los elementos que avivó este fuego del nacionalismo mexicano.

Cómo podemos medir la temperature – por decirlo así – del momento que se vive en México? Es de frustración y pesimismo o se vive un optimism naciente como de quien tiene la raón ante el mundo – optimism en la identidad propia?

Cuando digo oportunismo político – yo creo que hay una división en la sociedad Mexicana. El oportunismo político me refería a este gran descontento por cuestiones puramente internas y alimentado por estas condiciones externas – dígase – Donald Trump. Que este gran descontento pueda ser tomado de manera oportuna por algún partido político puesto que estamos en un año pre-electoral y que pueda entonces empezar a construir un discurso politico también muy nacionalista – que eso sería algo absurdo porque teóricamente eso es lo queestamos combatiendo un nacionalismo exacerbado – y también un discurso entonces muy nacionalista que atraiga a grandes masas de electores – por un lado.

Por el otro lado la sociedad Mexicana está dividida. Hay quienes están espantados y vaticinan que esto puede ser muy peligroso para México nuestra relación conEstados Unidos, el fin del tratado de Libre Comercio (NAFTA). Pero hay otros – entre ellos me sumo yo – que consideran que es una oportunidad para muchas cosas.

Uno, para diversificar más nuestra política. Para voltear más hacia adentro y ver nuestros propios problemas para no pensar que nuestra relación cómoda porque teníamos una relacioón cómoda con los Estados Unidos. Permitía también en muchos sentidos seguir con un esquema de reproducción, de política interna corrupta y que no pasaba nada porque teníamos asegurado varios flujos económicos, financieros [y] de inversión.

Entonces el hecho que nos mueven nuestro modus vivendi de comodidad abre por supuesto el debate de qué es lo que tenemos que hacer y cómo tenemos que solventar nosotros nuestros propios problemas. Visto de esta manera Donald Trump podría ser una maldición o una bendición. Y esto pues la sociedad Mexicana está dividida.

Digamos que la clase intelectual y algunos políticos lo ven como una oportunidad y la otra parte del pueblo – quizá no tan informada se ve un poco más temerosa de que es lo que va a pasar con México.

Pero al final, lo que queda claro es que si llega un punto de quiebre, el Mexicano dice lancemos y aquí tenemos aquella expresión con “ch” – lancemos a la “ch” todo y nosotros nos vamos como pueblo único porque eso es lo que puede suceder tensar tanto la cuerda.

Este nacionalismo exacerbado mexicano como el de los niños héroes que viendo aún la guerra perdida dijeron. Aquí me quedo y voy a ser muerto, abatido en la puerta del Castillo de Chapultepec y no me importa. Entonces eso es un poco lo quepudiera suceder.

Alfinal de cuentas creo que el pueblo mexicano se puede reunir en un gran nacionalismo y decir “a la ch” los gringos – en esta vieja expresión de ‘green-go’ cuando desembarcaron en Veracruz cuando fue la batalla de Chapultepec los uniformes verdes y el go – ‘green go’ – y puede volverse a remontar esta historia, ésta vieja y antigua historia.

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